¿Qué es la Economía Circular y por qué todo el mundo habla de ella?

¿Qué es la Economía Circular y por qué todo el mundo habla de ella?

Actualmente, el modelo productivo mayoritario del planeta es un modelo lineal basado en coger, producir, usar y tirar. La materia prima se extrae de la naturaleza, se transforma en productos que son utilizados por los consumidores durante un tiempo determinado y, finalmente, cuando estos pierden su valor económico, físico o funcional, se tiran. Los productos tirados acaban convirtiéndose en residuos. Algunos de estos residuos son tratados y se llevan a reciclar - de hecho España es el segundo país de Europa que más recicla - aunque muchos otros se incineran o se lanzan en vertederos.  Este modelo basado en coger, producir, usar y tirar, incita a mantener un crecimiento ilimitado tanto en la producción como en el consumo de recursos. Y además, cuando el producto llega a su fin de vida, el destino de éste depende únicamente del consumidor o de las empresas de gestión de residuos.   Ejemplo de Producción Lineal. Imagen de Ecova (2015).      En 2012, Europa comienza a hablar sobre la Economía Circular, aunque su popularidad ha ido in crescendo hasta convertirse en el tema central de cualquier debate europeo en materia de sostenibilidad.    Pero, ¿qué es la Economía Circular?   La Economía Circular es un nuevo sistema de producción donde la materia prima (recursos) se vuelve a utilizar una vez convertida en residuo, estableciendo así un círculo de producción cerrado. El producto ya usado se reutiliza, se repara y se exprime su vida hasta que, cuando es un residuo, se convierte de nuevo en recurso para la producción del mismo u otro producto. Este es un modelo de producción sostenible, porque busca ahorrar la extracción y destrucción de materiales y exprimir al máximo los materiales que ya se encuentran en circulación.     Ejemplo de Producción Circular. Imagen de Ecova (2015).    Como se observa, la idea de la Economía Circular no se basa únicamente en el reciclaje de los productos cuando llegan a su fin de vida, sino que se trata de cambiar por completo todo el sistema productivo, desde la manera de fabricar de las empresas, a la manera de consumir de las personas. Muchas empresas ya están comenzando a cambiar sus actividades y a incorporar estrategias dirigidas hacia la Economía Circular; ese es el motivo por el cual todo el mundo habla de Economía Circular, también en el sector plástico.    ¿Quieres entender mejor cuáles son las bases de la Economía Circular? Veamos algunos ejemplos:   Diseñar para que dure. En un cuartel de bomberos de California hay una bombilla que lleva encendida desde el año 1901 de manera casi ininterrumpida. Hoy en día nos parece imposible que una bombilla, un teléfono móvil o unas zapatillas nos duren más de dos años. Este concepto de caducidad en un tiempo determinado, que se ha bautizado como obsolescencia programada, va totalmente en contra del modelo de Economía Circular, pues lo que se busca es que los materiales estén circulando el máximo tiempo posible hasta que no se puedan reutilizar o reparar más y deban ser reciclados. Un ejemplo de diseño para que dure más tiempo es la acción que llevó a cabo la marca de ropa Dockers, que hace un par de años rediseñó sus pantalones para reforzar los bolsillos y los ojales de los botones para que durasen más.       Ejemplo de estrategia de Economía Circular desarrollada por Dockers. Imagen de Dockers.    Diseñar para reparar y reciclar. Uno de los puntos críticos del modelo de Economía Circular es que muchos de los productos no son fáciles de reparar ni de reciclar (recuerda que ya explicamos en este blog cómo algunas mezclas de materiales no son reciclables). Por ello, hay empresas que han decidido realizar cambios en el diseño de sus productos para que se puedan reparar fácilmente o para que su reciclaje sea más sencillo. En referencia al reciclaje, la empresa de tecnología Dell, diseña sus ordenadores de manera que se puedan separar en todas las piezas que los forman. El uso de materiales compatibles, algunos ya reciclados y la reducción del uso de adhesivos y tintas en su packaging facilitan aún más la reciclabilidad de todos los productos de la compañía.     Ejemplo de estrategia de Economía Circular desarrollada por Dell. Imagen de Dell.    El producto como servicio. Esta idea de la Economía Circular trata sobre la posesión temporal de las cosas o, dicho de manera más sencilla, el renting o el alquiler. La Economía Circular prioriza el uso sobre la posesión, pues de esta manera el fabricante se encarga de la reparación y el reciclaje del producto. Una iniciativa que promueve esto es la empresa Mud Jeans, que da la opción de comprar unos pantalones vaqueros pero también la de alquilarlos pagando una baja cuota mensual. Pasado el año, puedes decidir si quieres quedártelos o cambiarlos por otros. Y, si decides cambiarlos, la empresa se encarga de recoger el pantalón y gestionar su reciclaje.     Ejemplo de estrategia de Economía Circular desarrollada por Mud Jeans. Imagen de Mud Jeans.    Recolección y reciclaje de los residuos. Cuando un producto ya se ha reparado y se ha utilizado al máximo, el destino final ideal, según el modelo de Economía Circular, es el reciclaje. Algunas veces el material reciclado vuelve a utilizarse para fabricar el mismo producto. Otras veces, las empresas han conseguido revalorizar sus residuos y encontrar un nuevo nicho de mercado donde se convierten en materia prima. El ejemplo más claro de recolección y reciclaje de residuos lo tenemos precisamente en GCR Group con Ciclic, que se dedica a la recuperación de residuos plásticos de la industria y la petroquímica. Con Ciclic se cierra el círculo de producción del plástico, promoviendo la sostenibilidad al evitar la extracción de nueva materia prima y reducir la generación de residuos.    Ejemplo de estrategia de Economía Circular desarrollada por GCR Group.    Como veis, GCR Group es una parte fundamental de este nuevo modelo de Economía Circular en el sector plástico. Por ello, el pasado mes de Mayo GCR Group fue seleccionada por ACC1Ó como una de las diez empresas con experiencias de éxito en la práctica de la Economía Circular. Podéis descargar el documento completo aquí.  

¿Por qué usamos la Huella de Carbono como indicador de sostenibilidad?

¿Por qué usamos la Huella de Carbono como indicador de sostenibilidad?

La Huella de Carbono es una cuantificación de la cantidad de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) que se emiten con motivo de una actividad en concreto. Estas emisiones GEI se miden en kilos de dióxido de carbono (CO2) equivalente, es decir, se equiparan las emisiones de los GEI con las emisiones de CO2 que representarían. Para obtener estos valores - los de las emisiones GEI - debe realizarse primero un Análisis del Ciclo de Vida (ACV) de la actividad, es decir, se debe analizar la actividad en su marco global y medir las emisiones en cada uno de los puntos críticos en los que se pueda estar emitiendo GEI.    Un ejemplo sería medir la Huella de Carbono que tiene la fabricación de un producto. Para cuantificarla generalmente se analizan las emisiones en todos los puntos de la cadena productiva mediante un ACV, desde la adquisición de las materias primas hasta su depositación en forma de residuo. Este ACV exhaustivo se conoce como "de la cuna a la tumba" (from cradle to grave) puesto que se analiza el producto desde su origen hasta su final de vida. Para muchos productos, sin embargo, no es posible elaborar un análisis real del final de vida del producto (por ejemplo, muchas veces no se conoce quién es el consumidor) y en esos casos se realiza un ACV "de la cuna a la puerta" (from cradle to gate) que incluiría todos los procesos desde la adquisición de las materias primas, la fabricación y empaquetado hasta la puerta de la empresa por donde sale en dirección al cliente. La Huella de Carbono es, por lo tanto, un barómetro que sirve para valorar la contaminación que genera una actividad o la fabricación de un producto en cada una de sus estapas.   Esquema de los procesos incluidos en el estudio from cradle to grave. Imagen de CSDS Pratt - Center for sustainable Design Strategies       El caso de Ciclic y Granic Los productos de GCR Group tienen certificada su Huella de Carbono. Esto significa que se ha realizado el ACV de los productos from cradle to gate acorde con lo estipulado por la ISO 14040 y 14044. Aplicando la norma PAS2050, se han obtenido las emisiones de CO2 de toda la gama de productos de GCR Group. La Huella de Carbono obtenida a través del ACV ha sido certificada por TÜV Rheinland.   Los resultados muestran una Huella de Carbono muy inferior a la que tienen los polímeros vírgenes convencionales. Así por ejemplo, para la fabricación de una tonelada de Granic 422 se emiten un 81% menos emisiones de CO2 que para fabricar la misma cantidad de polietileno (PE).      Ejemplos de reducción de CO2 de la materia prima al añadir distintos grados de Granic.      Pero, ¿por qué la Huella de Carbono de los productos de GCR Group es tan baja?   La baja Huella de Carbono nace fruto de una extensa política de sostenibilidad del grupo, en la que el medio ambiente se sitúa en el centro de todas las actividades. Este bajo impacto se sustenta en las siguientes acciones:   * Origen de la materia prima. Algunos de los productos de GCR Group continenen minerales (Carbonato Cálcico, talco). Los minerales son elementos naturales que se encuentran en la naturaleza de manera extensa. Otra de las materias primas principales con las que trabaja el grupo son las mermas post-industriales y petroquímicas, un residuo que iba a ser incinerado y que al recuperarlo en GCR Group, se le da una segunda vida.   * Localización. La empresa se encuentra a menos de 40 kilómetros del 90% de sus proveedores, hecho que repercute positivamente de manera directa en las emisiones de CO2 asociadas al transporte.    * Producción. Gracias a la tecnología patentada Irtion, la energía se utiliza de manera más eficiente, por lo que el consumo energético disminuye. GCR Group, además, utiliza fuentes de energía renovables.   * Packaging. El packaging de Granic está fabricado con el mismo material, reduciendo así considerablemente la Huella de Carbono del envase.   Esta reducción de las emisiones de CO2 en la materia prima afecta directamente a las emisiones del producto final. Si además el cliente utiliza Granic, la Huella de Carbono es aún menor, pues el mineral tiene una termoconductividad elevada que permite que el material se caliente y enfríe más rápido, por lo que el productor consumirá menos energía para la fabricación.    Todos estos factores consiguen que Granic y Ciclic sean soluciones sostenibles para el sector plástico.     En definitiva, la Huella de Carbono permite evaluar de manera objetiva y quantitativa el impacto ambiental que tiene un producto o actividad.          

Reciclado de envases de plástico: ¿podemos ayudar a que se reciclen mejor?

Reciclado de envases de plástico: ¿podemos ayudar a que se reciclen mejor?

  Hoy 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje. ¿Sabías que España está en el pódium europeo del reciclaje de plástico? En 2015, el 74,8% de los envases depositados en el contenedor amarillo fueron reciclados y, aunque todavía no han sido publicados los datos del 2016, todo parece indicar que los números han incrementado. Si fuéramos de los que prefieren mirar el vaso medio vacío, podríamos decir que un 25% de los residuos plásticos no se reciclan. ¿Significa eso que el 25% de los residuos no los lanzamos al contenedor adecuado? No tiene por qué: existe siempre una parte de los residuos plásticos que, pese a ser clasificados correctamente por los consumidores, finalmente y por sus características, no pueden ser reciclados.      En el mundo ideal del reciclaje, los envases tendrían que estar hechos de un solo material – o la combinación de materiales del mismo tipo –. Se entiende como materiales del mismo tipo aquellos que son compatibles entre sí y su reciclado no provoca una disminución de la calidad del plástico final, es decir, se reciclan como si fueran un único material. Pero para obtener las características que los fabricantes exigen (como por ejemplo, que los alimentos que contienen duren más tiempo, que sean resistentes, que se abran fácilmente o, simplemente, que sean bonitos) muchas veces se deben combinar distintos materiales. Son estos los tipos de packaging que se pueden encontrar en este 25% que no se puede reciclar.     Existen muchos criterios que afectan a la reciclabilidad de los envases y, siendo sinceros, la mayoría de ellos no dependen de la mala clasificación de los consumidores sino del diseño. Pero, ¿podríamos nosotros, como consumidores, ayudar a que los envases de plástico se reciclen mejor? La respuesta es que sí. A continuación presentamos cinco acciones que podemos realizar para mejorar el reciclado del packaging.     1. Evita los envases de color negro o con colores muy fuertes En las plantas de selección de envases se clasifican los distintos residuos que llegan del contenedor amarillo en función del tipo de material para luego llevarlos a la planta de reciclaje específica. Parte de esta clasificación se realiza de manera automática por separadores ópticos que, explicado de manera muy sencilla, lo que hacen es emitir un rayo de luz sobre el recipiente y según qué tipo de luz rebota, detectan qué tipo de plástico es. Pero el color interviene muchísimo en esta parte del proceso de selección. Los envases que tienen mucho color, absorben más luz, por lo que la clasificación automática que realizan los separadores ópticos comete errores.  Para evitar esta problemática, nosotros como consumidores, podemos elegir: ante dos productos que nos convenzan por igual, podemos decantarnos por aquél cuyo packaging tenga colores menos estridentes.       2. Etiquetas fuera Las etiquetas y los adhesivos con los que las enganchan tienen implicaciones importantes en el reciclaje de los envases. Es por eso que cada vez es más común encontrar etiquetas enganchadas con muy poco adhesivo y que se pueden arrancar por completo, sin dejar restos pegados al envase. Pero el problema no es únicamente el pegamento. También podemos encontrar una incompatibilidad de materiales; muchas etiquetas están fabricadas con papel o con un plástico distinto al del envase. Aunque nosotros no podemos decidir la composición de las etiquetas ni la cantidad de adhesivo que usan, sí que podemos arrancarlas antes de lanzarlas al contenedor. De este modo nos aseguramos de que, en caso de que estén fabricadas con materiales incompatibles, lleguen al contenedor amarillo por separado.      3. No olvides las tapas metálicas Esas tapas que cubren los yogurts, las cremas hidratantes, la pasta de dientes o que recubren el bote de café soluble también tienen importantes efectos en el reciclaje. Los precintos y las tapas – casi siempre – interfieren en la reciclabilidad de los materiales, ya que suelen ser de aluminio. Así que, si vas a tirar alguno de estos envases a la basura, procura separar por completo la tapa y que no queden restos adheridos en el plástico del recipiente.        4. El tapón y la botella: mejor separados  Como sucede con las etiquetas, existen muchos envases de plástico cuyos tapones están hechos de otro material. Pese a que los fabricantes de botellas cada vez contemplan más esta problemática y empiezan a fabricar envases y tapones con el mismo plástico (o con plásticos compatibles), es muy difícil saberlo si no eres un experto en materiales (y no nos engañemos, la inmensa mayoría de nosotros, no lo somos). Por eso, lo más sencillo es separar siempre el tapón de la botella y lanzarlos al contenedor amarillo por separado. Y no debes olvidarte de sacar también la corona, esa parte de tapón que se queda enganchada a la botella.    Llegados a este punto, resulta especialmente interesante destacar esas campañas solidarias de reciclado de tapones cuyos beneficios se destinan a la ayuda a distintas iniciativas. Aún sin tener en cuenta la problemática que pueden representar los tapones de plástico para la cadena de reciclado, este tipo de reciclaje es una alternativa responsable con la que todos podemos colaborar en nuestro día a día.      5. Si puedes, evita los envases demasiado guays   Madera con plástico, plástico con metal y todas las combinaciones que se os ocurran. ¿Bonito? Mucho. ¿Reciclable? Apenas.      Cada pequeña acción que hagamos por el medio ambiente, cuenta. Ayudemos a que se recicle mejor. Celebra el Día Mundial del Reciclaje todos los días.   

¿De verdad el plástico mata?

¿De verdad el plástico mata?

Plastic kills. O eso es lo que dicen los escaparates de una tienda de ropa y regalos reconocida por su responsabilidad medioambiental. Esta tienda, que se define en su manifiesto como “sinónimo de amor a la naturaleza y de respeto por la vida”, se ha unido a la campaña anti-plástico promovida por Plastic Pollution Coalition de una manera muy visible: vendiendo botellas de acero inoxidable* y bolsas y camisetas de algodón* con el emblema “Plastic Kills” impreso.   Puesto que somos una empresa que fabricamos plásticos – un material al que por cierto, todavía no se le ha encontrado ningún competidor que cumpla los mismos requisitos y aporte las mismas ventajas – y que estamos altamente comprometidos con el medio ambiente, nos hemos visto obligados a escribir esta entrada en el blog.    En este artículo no pretendemos explicar cómo el plástico tiene un menor impacto ambiental que otros materiales para muchas de sus funciones. No porque no sea verdad, sino porque esto ya lo han explicado diversos científicos e investigadores en numerosos Análisis del Ciclo de Vida (ACV) como éste en el que se analizan las distintas opciones de bolsa para el supermercado  elaborado por la Environment Agency de Reino Unido donde se muestra que la bolsa de algodón* como la que vende esta tienda, debe reutilizarse 131 veces para que sea más sostenible que la de plástico. Así que, si la de plástico se reutiliza una sola vez, la de algodón ya debe hacerlo 262 veces para ser más sostenible. O el estudio Plastic Vs cardboard: which is greener in packaging? elaborado por la Universidad de Exeter para Riverford Organic Food, una empresa de comida orgánica que decidió estudiar las posibilidades de packaging más sostenibles para su empresa. Curiosamente, resultó ser más sostenible hacer su packaging en plástico que en cartón. O este ACV donde se demuestra que una botella de acero inoxidable* (sí, exactamente igual a las que vende esta tienda) se tiene que utilizar 500 veces para que sea más sostenible que la botella de PET, por lo que si se reutiliza una vez la botella de PET, ya son 1.000 las veces que hay que utilizar la botella de acero inoxidable. (Sobre el ACV del plástico en comparación con otros materiales en packaging, bolsas u otras aplicaciones hay más estudios que encontraréis fácilmente en Internet, pero os dejamos alguno más por si os interesa aquí y aquí).        Pero como hemos dicho, este artículo no va de esto. Porque esto ya está demostrado y probado (científicamente). Esta entrada va sobre la frase que encabeza la campaña: ¿de verdad el plástico mata?    Veamos algunos datos:  •    El plástico prolonga la vida de los alimentos. Y por tanto, incrementa la disponibilidad de alimentos durante más tiempo para los consumidores. Así por ejemplo, el tiempo óptimo de consumo de un calabacín pasa de 3 días a 14 cuando se envuelve en plástico. Esto significa que hay mayor disponibilidad de alimentos durante más tiempo, que éstos pueden viajar más lejos y que no es necesario producir alimentos a un ritmo tan frenético.                                Imagen del libro Why Shrinkwrap a Cucumber?: The Complete Guide to Environmental Packaging de Steven Aldridge •    El plástico protege los alimentos, lo que mejora su calidad e incrementa la seguridad alimentaria. El envase elaborado de plástico permite que los alimentos lleguen en buenas condiciones hasta el consumidor porque los protege de la humedad, el calor, olores, luz, microorganismos o infecciones.  •    Por eso se pueden utilizar menos aditivos en los alimentos. Y por lo tanto, comer de manera más “natural”.   •    El plástico permite que llegue agua a muchos países de África. Desgraciadamente, todavía existen muchos lugares en los que sus habitantes no tienen un fácil acceso al agua potable. Es el caso, por ejemplo, de Nigeria, Costa de Marfil, Burkina Faso o Ghana, entre otros. En estos países, el agua se compra en bolsas de plástico porque es la solución más segura y económica (las botellas tienen un coste mucho mayor al de las bolsas). Gracias al plástico, millones de familias tienen acceso al agua potable. Prueba de ello es que en Costa de Marfil, la prohibición de las bolsas de plástico generó una manifestación masiva en las calles de la capital del país. Se calcula que unas 200.000 familias podrían quedarse sin acceso al agua si se prohibieran las bolsas de plástico en Costa de Marfil.                               Imágenes de Wikipedia y de TrashyBags    Entonces, si el plástico aporta estas ventajas además de la sostenibilidad demostrada por los ACV, ¿por qué el plástico tiene tan mala publicidad?    Porque es un material muy visible y con nefastas consecuencias ambientales si y solo si no se deposita en el sitio adecuado al final de su vida. Si no se reutiliza. Si no se lanza al contenedor una vez reutilizado. Si no se recicla porque el contendor al que se ha lanzado no es el apropiado. En definitiva, si los consumidores no hacemos las acciones pertinentes al final de su vida útil. Y para eso se necesita una mayor educación y concienciación ambiental.     Si buscáis en Internet “Plastic Kills”, veréis que la inmensa mayoría de las imágenes son de animales que han ingerido piezas de plástico o bolsas que han sido lanzadas al mar. Fijaros que “han sido lanzadas” requiere de un sujeto – llamado además sujeto pasivo, ¡qué ironía! – que sería “por el ser humano”. Y es por eso que es en el ser humano en quién debe caer la responsabilidad. Porque no es el plástico el que mata sino la falta de educación ambiental de las personas. No mata el plástico, mata la irresponsabilidad. No mata el plástico, empezamos a matar nosotros el día en que nos volvimos espectadores pasivos y nos olvidamos de nuestro compromiso para con las generaciones venideras. Porque si aplicamos este principio a todo, podríamos concluir que hay muchas cosas que matan y terminar prohibiendo los mecheros (¿acaso no se podrían utilizar para iniciar un incendio?), los chicles (que si terminan en el suelo, pueden ser ingeridos por los pájaros y morir) o los coches (que, sin querer, también matan).     En definitiva, la responsabilidad no está en el objeto sino en su usuario. Así que dejemos de culpabilizar al material – para vender otros materiales, por cierto – y comencemos a asumir nuestra responsabilidad como consumidores.     

Tres historias del 2016

Tres historias del 2016

El final de año es tiempo para hacer balance. ¿Qué ha sido lo mejor del 2016? ¿Qué ha sido lo peor? ¿Cuáles son los números del año? A nosotros nos gustan los balances. De hecho, a todas las empresas les deberían gustar. Pero no vamos a escribir sobre números. En lugar de eso, hemos decidido explicaros tres historias de GCR Group del 2016. Así que aquí vienen: esta es una pequeña muestra de lo que ha sido el 2016 para nosotros.   Oncotrail. La Oncotrail es una carrera por relevos de 100Km en equipos de ocho personas. Siempre debe haber cuatro personas corriendo y se hacen relevos cada 8-15 Km. Bastante duro, ¿verdad? Pero lo más interesante es la razón que se esconde detrás de estos 100 Km: el dinero recaudado se destina a la investigación del cáncer. Este hecho fue una gran motivación para nosotros, de modo que en el 2015 decidimos correr la Oncotrail por primera vez. El esfuerzo, la emoción y la capacidad de superación nos hicieron sentir tan bien que quisimos repetir en el 2016. Pero este año ha sido más especial… Hace un año, a nuestro compañero Xavier le diagnosticaron un cáncer. De repente, Xavier tenía un nuevo reto frente a él. Nosotros sabíamos que iba a luchar, porque es una persona muy alegre y optimista, pero de alguna manera queríamos sentir que luchábamos con él. Así que corrimos la Oncotrail con más emoción que nunca. Y la corrimos por ti, Xavier.       Feria K. Cada tres años, Düsseldorf acoge el mayor evento de la industria del plástico. Hace tres años, GCR Group exhibió por primera vez en la feria. Este año hemos vuelto a asistir con un stand y un equipo más grande, pero con la misma ilusión que la primera vez. Para nosotros, la K2016 ha sido un éxito. Queremos agradecer a todos aquellos que pasaron por nuestro stand. Fue un placer conoceros.       Vídeo de Navidad. Desde hace tres años, el vídeo de Navidad es todo un evento en la empresa. En 2014, decidimos enseñaros las caras que hay detrás de GCR Group (aquí). En 2015, estas caras se convirtieron en actores y todo el mundo disfrutó del día de grabación (recuérdalo aquí). Este año, hemos decidido enseñaros el sonido de la Navidad en GCR Group. Muchos de nosotros pasamos un día tecleando, cogiendo teléfonos, golpeando sacos de Granic, agitando grados de Ciclic y muchas otras acciones que emitieran sonido. Podéis ver el resultado aquí.           Muchas gracias por este 2016. ¡Esperamos que tengáis un fantástico 2017!  

Cinco razones para visitar la K2016

Cinco razones para visitar la K2016

Como todos debéis saber ya a estas alturas, la K es la feria número uno del mundo de Plásticos y Cauchos. La cuenta atrás ya ha arrancado y desde GCR Group queremos explicaros, por lo menos, cinco razones para visitar la feria K2016.     ¿Todavía estás preparando tu visita? Entonces no puedes perderte esta lista:     1. LAS CONFERENCIAS. La K2016 es un gran momento para aprender de los mejores expertos en el mercado del Plástico y el Caucho. Estas empresas tendrán a todos sus equipos en Düsseldorf, preparados para explicar qué es lo que los hace geniales. Algunas empresas organizan conferencias técnicas con invitados de otras empresas. Este es el caso de Dow y sus presentaciones en “Faces of Innovation” donde GCR Group presentará el mineral masterbatch que ha desarrollado para Extrusion Coating (Jueves 20 de Octubre, 15:00-15:30, K48, Hall 8a). En esta línea, ExxonMobil también ha organizado conferencias técnicas llamadas Tech talks a las que también estamos invitados. Allí vamos a presentar las bolsas de alta calidad que se han fabricado con Granic 1522 junto con ExxonMobil, CMD y Kivo (Viernes 21 de Octubre, 17:00 y Martes 25 de Octubre, 10:00 EG4, Hall 4). Por estas conferencias y presentaciones, la K2016 es la ocasión ideal para aprender más sobre el mercado y las innovaciones.     2. LAS MÁQUINAS, LOS EQUIPOS Y LAS MUESTRAS. ¿Cuántas veces podréis ver cientos de extrusoras trabajando a la vez? Máquinas inmensas de blown film, líneas de rafia produciendo kilómetros de cintas y tejiéndolas entre sí… Lo que describo es el escenario del Messe Düsseldorf durante la Feria K. La K2016 es sinónimo de tener los últimos equipos del mercado funcionando delante de ti, produciendo toneladas de productos de plástico. ¿Y sabéis qué? La mayoría de las veces, puedes coger muestras (en este punto debo decir que las muestras son bastante tentadoras. Quizá eso explicaría por qué tengo decenas de tapones de botellas con estampados preciosos en mi casa. Quizá me excedí un poco en la última K, pero me parecían tan bonitos y necesarios, ¡que no pude evitarlo!). Este año, el stand de CMD (Hall 3, G05) estará fabricando bolsas con Granic1522 – sí, las mismas bolsas de las que hablaremos en las Tech talks de ExxonMobil. Podréis coger muestras de las bolsas y ver cómo funciona Granic en las máquinas de CMD. Además, en el stand de Alpine Hosokawa (Hall 16, D06) habrá muestras de film transpirable fabricado con Granic476 y la tecnología de Alpine Hosokawa. Así que, sí, la K2016 es un momento perfecto para ver máquinas, equipos y muestras.     3. LAS TENDENCIAS DEL MERCADO. Cuando los plásticos son tu pasión, pasas gran parte de tu tiempo aprendiendo y leyendo sobre ellos. El plástico es fantástico, eso es algo que sabemos todos. Pero el mundo está cambiando y, con ello, los hábitos de los consumidores, así que constantemente van apareciendo nuevos productos plásticos para suplir nuevas necesidades. La Feria K es el evento perfecto para enseñar estos nuevos productos y, por lo tanto, para entender las nuevas necesidades del mercado. En GCR Group, por ejemplo, hemos notado en nuestros clientes un incremento de la preocupación por el medioambiente, lo que nos ha motivado a continuar investigando y realizando cambios para mejorar nuestra sostenibilidad. La selección de las materias primas, la producción de bajo consumo energético y nuestra localización han reducido aún más nuestra Huella de Carbono, comparado con el primer estudio que realizamos en el año 2013. Os podremos explicar más sobre nuestro compromiso medioambiental en nuestro stand  (Hall 8a, K27).       4. NETWORKING. ¿He dicho ya que en la Feria estarán los mejores expertos del mercado del Plástico y el Caucho? ¿No basta con este dato para entender el alcance de la K2016?       5. DÜSSELDORF. La séptima ciudad más poblada de Alemania es uno de los líderes económicos, de transporte y en centros culturales. Düsseldorf está llena de teatros, museos e institutos de arte e historia. El río Rin, que bordea la ciudad, crea la mezcla perfecta entre lo cosmopolita y lo natural. Y, bueno, ¡no nos olvidemos de la Altbier!       Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿Se os ocurre algún motivo más para asistir a la Feria K?   Si estás planeando tu visita a la K2016, deberías descargarte el mapa aquí.     Esperamos veros en nuestro stand K27, Hall 8a. Estamos deseando explicaros nuestras nuevas soluciones para tus mercados. ¡Nos vemos allí!     Andrea Guiu – Communication Specialist.    

Bienvenidos al blog de GCR Group

Bienvenidos al blog de GCR Group

Tres años después del lanzamiento de la web de GCR Group, reestrenamos web. Y utilizamos el término reestrenar a conciencia, porque no se puede considerar que lancemos una web totalmente nueva, pues el aspecto es muy similar al de la web anterior. Pero la web ha adquirido ciertos cambios que merecen que le prestemos atención y por ello, lo llamamos reestreno.    El más evidente es este mismo Blog, que nos va a permitir establecer un canal de comunicación y dirigirnos a vosotros en primera persona. Somos conscientes de que una comunicación rica, en la que se puedan compartir ideas y opiniones, es un modelo mucho más acorde al estilo de vida actual. Basta con ver que el éxito de las Redes Sociales radica precisamente en esto, en la habilidad de compartir experiencias e ideas. Si hace tres años comenzamos nuestra andadura en las Redes Sociales (nos puedes encontrar en LinkedIn y en Twitter), este año hemos decidido dotar a GCR Group de un canal donde poderse comunicar de manera más directa, que es este Blog. Aquí encontraréis todo tipo de información sobre medioambiente, customer service, logística, estudios, nuestros productos y el sector plástico en general. Queremos mostraros nuestra visión.    Pero hay más cambios. Estrenamos un nuevo apartado de Aplicaciones más extenso, más ordenado, con aplicaciones nuevas. Con soluciones Ciclic y/o Granic para cada aplicación. Y también os presentamos la Misión, Visión y Valores de GCR Group.    Mientras llega el próximo post, podéis ir visitando nuestra reestrenada web.    Permaneced atentos.